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Con gusto, me permito enviarle
un documento en donde se plantean algunas consideraciones al proyecto
de Plan de Desarrollo presentado al Concejo de Bogotá. Aquí
abordo el modelo de gestión propuesto y su coherencia con
la participación y la descentralización en Bogotá.
En el Modelo de Gestión se evidencia la manera como la administración
va a asumir sus responsabilidades y el papel que le dará
a las localidades y a las comunidades.
Espero les sea de utilidad.
Ricardo Agudelo Sedano
Federación Comunal de Bogotá
Breve introducción
Este documento comprende dos partes, la primera es un análisis
conciso y crítico del eje de gestión pública,
contenido en el Título III del proyecto de Plan de Desarrollo,
y posteriormente unas propuestas para reformular este Título.
Tanto el análisis como las propuestas resultan de los diversos
talleres que se llevaron a cabo por la Red de Participación
Ciudadana en Construcción.
I. Análisis Crítico
El tema de gestión pública debe ser considerado de
alta prioridad dentro del plan de desarrollo. El Estado como institución
refleja los conflictos sociales a su interior, por lo que no es
admisible la separación de los conceptos gobierno y administración.
Las estructuras, los proceso administrativos y los funcionarios,
son el reflejo de la manera como políticamente se orienta
un gobierno.
Es a través de la Gestión Pública como el
gobierno bogotano asumirá el cumplimiento de los propósitos
del plan. Es decir, que de la manera como se aborde la gestión
puede determinarse la eficacia de los resultados desde el punto
de vista político, administrativo y social.
Para nadie es un secreto que la elección del alcalde Garzón
se debió a que la ciudadanía optó por unas
propuestas políticas y sociales diferentes, pero por sobre
todo, por una forma diferente de ver y hacer la gestión de
lo público.
Estos resultados electorales son una respuesta a la crisis en las
formas tradicionales de gestionar los asuntos públicos. La
gente quiere experimentar otras formas de relacionamiento con el
Estado, diferente a las mediaciones clientelistas de la inversión
pública para los sectores populares, victimas de exclusión,
la ineficacia e ineficiencia de los programas sociales, el despilfarro,
el autoritarismo y el gigantismo de las entidades, los que ha producido
un gran distanciamiento entre los ciudadanos y los gobiernos, con
la consecuente perdida de legitimidad.
La administración pública en Bogotá se ha
caracterizado por la práctica del llamado enfoque prescriptivo
(o de recetas), que ha llevado a que actualmente las estructuras,
funciones y cargos, no correspondan a las demandas sociales, (la
estructura administrativas es grande y anticuada, no se mueve hace
25 años), la proliferación de entidades desarticuladas,
el carácter sectorial de la gestión, sin obedecer
a las prioridades de gobierno, la duplicidad de funciones entre
las entidades, la ineficacia en la coordinación institucional
(hay 91 instancias de coordinación dispersas), creando la
apariencia que hubiesen varias administraciones, pues cada instancia
tiene sus propias formas de actuar y sus propias velocidades.
Entonces, el reto de este gobierno es cómo hacer gestión
pública de excelencia en el campo social?
Esta excelencia entendida como el desarrollo del objetivo fundamental
planteado en el borrador del Plan de Desarrollo de "avanzar
en la construcción colectiva de una ciudad moderna y humana,
incluyente y solidaria y comprometida con el desarrollo del Estado
Social de Derecho, con mujeres y hombres que ejercen su ciudadanía
y reconocen su diversidad. "
Siendo el eje social, el vértice la administración
actual, es claro analizar si en el plan de desarrollo se están
planteado los objetivos, políticas y programas suficientes
para abordar con éxito lo social.
Análisis del Eje III del proyecto de Plan
de desarrollo
Se esperaba que el proyecto de plan de desarrollo estableciera
las políticas, estrategias y programas a través de
los cuales se abordaría la gestión de las prioridades
de gobierno. Pero, revisado el Título III, denominado eje
de gestión pública, este no ofrece una propuesta alternativa
de gestión pública de los social para la ciudad, se
limita a repetir las fórmulas aplicadas en los gobiernos
anteriores.
Son evidentes las contradicciones entre las distintas partes del
plan. Mientras que en la parte general se prescriben los grandes
postulados democráticos para la gestión, en el desarrollo
del eje III, específicamente en sus objetivos, políticas,
estrategias y programas, estos grandes propósitos desaparecen.
Prueba de ello es:
- La incoherencia entre los objetivos generales del plan y las
políticas del eje de gestión pública: mientras
en los objetivos generales del plan se propone "una gestión
pública efectiva y honesta que genere compromiso social
y confianza para avanzar en la reconciliación entre sus
habitantes", en las siete políticas planteados en
el eje III, no se desarrollan esos postulados planteados, se limitan
únicamente a mencionar propósitos de eficiencia
administrativa y financiera.
- La incoherencia entre las políticas generales del plan
y las políticas generales de eje III. Mientras en las políticas
generales del plan se establece que "la gestión pública
se orientará a la intervención social articulada
e integral y estimulará la integración social de
la ciudad, el desarrollo de las capacidades de los ciudadanos
y las ciudadanas, la autogestión y la vinculación
del sector privado y del tercer sector en las responsabilidades
colectivas. Así mimos, Las ciudadanas y ciudadanos participarán
efectivamente en las decisiones públicas", En las
políticas del Eje III sólo se establece como posibilidades
de participación en la gestión, la política
de participación de la ciudadanía en el control
social, la rendición de cuentas y la garantía de
la información. Con ello, se limita el carácter
de la participación a aspectos marginales de la gestión
pública.
En los ocho programas de gestión pública: administración
moderna y humana, localidades modernas y eficaces, fortalecimiento
del servicio a la ciudadanía, Bogotá transparente
y efectiva, Sistema Distrital de Información, Bogotá
informada, Gestión de ingresos y control a la evasión
y planeación fiscal y financiera y racionalización
del gasto, no se desarrollan los postulados de un modelo de gestión
diferente al tradicional.
Se esperaba que en el plan de desarrollo se propusiera una gestión
pública que superara a la anteriores, o por menos, fortaleciera
temas como la planeación local (encuentros ciudadanos), los
semilleros de convivencia, contratación con comunidades y
constitución de comités y consejos locales. Pero esto
no es explícito en el plan.
II. Propuesta para mejorar el Capìtulo III -eje de gestión-
Es preciso que en el Título III se explicite el modelo de
gestión que se promoverá desde el gobierno bogotano.
Para facilitar esta iniciativa recomendamos el establecimiento de
políticas y programas que consulten los siguientes aspectos:
1. Carácter participativo de la gestión.
La participación de la ciudadanía en la formulación,
implementación, y evaluación de la gestión
pública debe ser el eje fundamental de la gestión
pública. Por lo que se promoverá la participación
ciudadana en la formulación de los planes de acción
o de gestión de las entidades, la contratación comunitaria
y solidaria y el control social.
2. La concertación como principio rector
de la gestión pública
La gestión por sí sola no solucionará los
agudos problemas de exclusión, pobreza y desigualdad de Bogotá.
Encararlos implica trabajar en múltiples planos. Uno de los
más relevantes es desenvolver una amplia concertación
social para lograr las profundas transformaciones necesarias. Pero
los más imaginativos diseños de política tendrán
escasa concreción, sino se cuenta con administraciones públicas
eficientes y una sólida gestión social que garantice
la aplicación de esos diseños.
Se propone el fortalecimiento de espacios de concertación
existentes y la creación de espacios como la constituyente
popular.
3. Potenciación de la descentralización
como forma de gestión
La descentralización es la mejor vía para abordar
la gestión social. Esto conlleva facilitar el acercamiento
de las comunidades, más alta flexibilidad y agilidad de los
actores y de los enfoques aplicados, posibilidad mayor de control
de los programas por el conjunto social. Descentralizar programas
sociales con efectividad, significa resolver una serie amplia de
problemas. Entre ellos producir las transformaciones necesarias
en los niveles que delegan facultades y recursos, y establecer puntos
de coordinación operativos.
4. Reemplazo del enfoque sectorial por el abordaje
integral de la gestión a partir de los tres ejes de desarrollo.
La estructura y funciones de la administración pública
debe estar en consonancia con el plan de desarrollo, por lo que
la gestión de los asuntos públicos debe abordarse
a partir de los tres ejes de gestión.
Esto implica no seguir actuando, bajo la intención de proteger
cuidadosamente las fronteras sectoriales, se hace imprescindible,
por el contrario, para lograr mayor efectividad final, explorar
las interconexiones y formular diseños de trabajo a partir
de esa visión integral.
5. Desarrollo de capacidades para la gestión
interorganizacional
Esto significa la participación de diversos actores organizacionales.
Su número se irá ampliando crecientemente en el futuro
dados los avances en los procesos de descentralización que
se den en la ciudad y la integración cada vez más
intensa de organizaciones de la sociedad civil. A su vez el factor
antes destacado, el avance hacia enfoques integrales pluralizará
sustantivamente el ámbito de organizaciones participantes.
¿Cómo se optimizan esfuerzos de estas características?
El tema ha sido planteado como un problema de coordinación,
y se ha tratado de darle salidas de "coordinación formal".
En la realidad excede totalmente a la mera coordinación.
Se trata de hacer "gestión sinérgica", de
aprovechar las potencialidades de complementación, integración,
y "externalidades organizacionales" que pueden surgir
de la acción conjunta de las organizaciones participantes.
La coordinación formal roza solamente la superficie de las
sinergias posibles. Se detiene normalmente en un ámbito de
intercambio restringido y no estratégico. En diversos casos,
incluso, ese "como si se coordinaran", actúa como
un sucedáneo de baja calidad de una acción sinérgica
sustantiva y sostenida.
6. Gestión a partir de metaredes
Es la articulación sistemática de las posibilidades
de aporte de los diferentes actores, y crear redes y metaredes que
los integren. En diversas sociedades avanzadas Estado, ONGs, sectores
empresariales, laborales, iglesias, organizaciones de interés
público no estatales, organizaciones voluntarias, y comunidades
asistidas, se hallan entrelazadas en redes que se plantean objetivos
sociales mayores. En Bogotá, es necesario pasar de la dispersión
de esfuerzos, al "tejido" de estas redes. Esta es una
operación de "ingeniería social" con impactos
posibles de gran consideración.
7. Diseño y/o generación específica
de otra estructuración en el gobierno y la administración
pública
Profundice la descentralización de atribuciones y competencias
al interior del gobierno y promueva la visión integral y
acciones integradoras al interior de las estructuras gubernamentales.
8. Desarrollo de un estilo de gestión flexible
y adaptativo
Este estilo implica un cambio de fondo en la tradicional separación
entre planeación y acción. En la gestión adaptativa
ambos momentos se acercan al máximo posible. Se prevé,
actúa, retroalimenta la previsión sobre la marcha,
y actúa nuevamente, en casi una unidad fusionada.
9. Perfil de los servidores públicos
Los 53.000 servidores públicos de Bogotá deberán
reunir un perfil de características particulares. Entre otros
aspectos: tener orientación hacia el desarrollo de las capacidades
de la comunidad, excelentes capacidades de concertación y
negociación, aptitudes para la gestión interorganizacional,
actitud de aprendizaje permanente de la realidad, manejo de las
nuevas fronteras tecnológicas en gestión, vocación
de servicio firme y compromiso a fondo con los objetivos a lograr.
Prepararlos requerirá un trabajo sistemático en el
marco de una amplia red formativa a construirse. En su puesta en
marcha pueden jugar un importante rol las organizaciones de la sociedad
con mayor comprensión de la trascendencia de la variable
gerencial.
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